El fenómeno de "El Niño" que en Colombia ha afectado en su primera etapa a más de 200 municipios del país, principalmente en las regiones Pacífica, Andina y Caribe, tiene bastantes y muy negativos efectos sobre el suelo, la flora, la fauna, y las reservas de agua; tanto que sectores como el de la agricultura, el agropecuario, el energético e incluso el turístico han tenido históricamente serias repercusiones, las cuales podrían llegar a repetirse este año de no tomarse las medidas de prevención necesarias.

Teniendo en cuenta lo anterior y buscando contribuir a que se eviten el mayor número de emergencias posible, la Federación Nacional de Departamentos reitera nuevamente a todos los gobernadores del país que está lista para prestar todo el apoyo que requieran las gobernaciones en relación con las medidas que tomen desde las salas de crisis de los Consejos Nacionales, Departamentales y Municipales de Gestión del Riesgo de Desastres, para prever y atender cualquier situación que se pueda presentar.

Precisamente con el fin de reforzar este apoyo, la FND habló esta semana con Mery Esperanza Fernández, jefe de la oficina de pronósticos y alertas de el IDEAM a quien consultó sobre las principales recomendaciones de la entidad y quien manifestó, que en su criterio en este momento uno de los más importantes aspectos a tener en cuenta es la generación de conciencia ciudadana y frente a lo que recomendo a los colombianos que no realicen fogatas en zonas de pasto seco, ni tampoco quemas, y que presten especial cuidado al ahorro de agua y de energía.

Además de lo anterior Fernández hizo un especial énfasis en torno a que se informe a los agricultores, en especial los de la sabana y del altiplano, acerca de la necesidad de mantener los suelos húmedos y regados, esto con el fin de evitar los estragos que en los cultivos causa el descensos de temperatura en las horas de la noche y que pueden llegar a incrementarse durante los meses de enero y febrero de este año.

Finalmente la jefe de la oficina de pronósticos y alertas del IDEAM recomendó en relación con los posibles efectos que puedan llegar a afectar la salud de la población, que las instituciones de salud estén muy pendientes ante la manifestación de cualquier señal que indique la aparición de enfermedades tropicales como el dengue, la chikungunya o el zika y recomendó a los departamentos asegurar y garantizar el abastecimiento de todos los medicamentos necesarios para tratar a la población en caso de un brote.