Se trata de una decisión deliberada de sus autoridades y de la mayoría de sus habitantes porque quieren que los 32 gobernadores y el Presidente de la República aprecien el esfuerzo hecho por la comunidad para participar el reciente premio del Pesebre más grande del Mundo.

Es su forma muy particular de darles la bienvenida a los mandatarios que llegan al municipio de San Agustín, en el departamento del Huila con el fin de participar en la Cumbre de Gobernadores.

“Queremos que desde el presidente para abajo todos sepan que los hijos de San Agustín sabemos trabajar unidos”, dice Mauricio Omán, joven dependiente de un restaurante que menudo recibe a turistas y visitantes de distintas latitudes.

Él y otros lugareños cree que así como sus antepasados le legaron a la humanidad uno de los parques arqueológicos más importantes del mundo, las nuevas generaciones quieren demostrar que también se puede construir un mejor presente en el que la historia sea solo un componente.

San Agustín fue escogida como sede de la cumbre que deliberará este primero de febrero por el gobernador del Huila y presidente de la Federación Nacional de Departamentos, Carlos Julio González.

El gobernador cierra así, con broche especial, la gestión como presidente de la Asamblea Nacional de Gobernadores.

Lo hace en un escenario muy acogedor: una población en cuya entrada “reposan” los renos navideños y donde las casas evocan la Nazareth de los primeros tiempos.