Carlos Amaya, de líder estudiantil a gobernador de su departamento

Bogotá D.C., 6 de febrero de 2019. Tenía 30 años cuando fue elegido gobernador de Boyacá, el mandatario más joven en la historia de su departamento. Para entonces ya había sido representante a la Cámara y segundo vicepresidente de esa corporación, donde era reconocido como los integrantes más activos de la Comisión VI.

En los 235.444 votos que lo convirtieron en mandatario de su departamento en 2014 se reflejó un fuerte apoyo de los jóvenes que lo reconocían como un líder -beligerante pero aliado de la convivencia pacífica- que representó los intereses del sector académico, primero como presidente de la Federación Nacional de Representantes Estudiantiles de Educación Superior y luego como delegado de los estudiantes universitarios de todo el país ante el Consejo Nacional de Educación Superior.

Es ingeniero electrónico egresado de Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia. Nacido en Socha, siempre se ha destacado en la actividad académica. De hecho, en su época de bachiller de un colegio en Paz del Río obtuvo el Icfes más alto de todas las instituciones de educación media de la Provincia de Valderrama.

En mayo de 2017 constituyó su hogar con Daniela Assís, exreina de belleza del departamento de Córdoba.

Desde la gobernación de Boyacá ha descollado por su defensa de los principios de descentralización y autonomía territorial.

Su departamento se convirtió en el primero en conseguir del Órgano Colegiado de Administración y Decisión de Ciencia, Tecnología e Innovación, la aprobación de los recursos necesarios para estructurar un Centro de Promoción y Divulgación de la Ciencia, la Tecnología y la Innovación y para el impulso a proyectos productivos en el área de la agroecología

Además, ha jugado un papel activo en la defensa del ecosistema y encabezó una cruzada a favor de la prevención de los riesgos generados por la explotación del ‘fracking’.

Jugó un papel clave en la contribución con recursos de las regalías para resolver la crisis de la educación superior.

También es uno de los principales impulsores de la participación de los departamentos en la formulación del nuevo Plan Nacional de Desarrollo.