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Escrito por: Prensa FND

-Rechazo nacional de Secretarías de Hacienda de los departamentos y el Distrito Capital, por disminución en la base gravable del impuesto al consumo de las cervezas que comprometería seriamente la inversión en las regiones.

-El mayor impacto se daría en los servicios de salud de la población más vulnerable.

Ante la reciente decisión de los productores de cerveza nacional de disminuir el precio de venta sobre el cual se liquida el impuesto departamental al consumo de este producto, los Secretarios de Hacienda y Directores de Rentas del país, en el marco de la Federación Nacional de Departamentos, expresan rechazo a esta medida, por los efectos negativos que esta tendrá en el cumplimiento de las metas de recaudo del tributo más importante del nivel departamental y su afectación a las inversiones regionales.

En un primer ejercicio financiero, los Secretarios de Hacienda estiman que en comparación con lo que se habría percibido con la base gravable vigente hasta febrero de 2019, los departamentos y el Distrito Capital dejarían de recaudar en este año cerca de $220 mil millones, lo que equivale a una disminución del 8,6% en el ingreso proveniente de este impuesto por parte de las cervezas nacionales, el cual se destina en su mayoría a la salud y a la inversión social. Los departamentos consideran que este impacto podría ser superior, si se tiene en cuenta que las cantidades vendidas han tenido una tendencia decreciente durante los últimos dos años y que los productores de cervezas cuentan con la libertad de en cualquier momento aumentar el costo de envases y empaques, el cual se puede deducir de la base gravable del impuesto.

Los departamentos habían advertido ante el Gobierno Nacional y el Congreso de la República, sobre los posibles efectos colaterales ante la aprobación en la Ley de Financiamiento del IVA plurifásico para las cervezas. Sin embargo, no se había previsto que la industria nacional bajara el precio base del impuesto al consumo a partir del 1 de marzo de 2019, fecha en la cual empezó a regir dicho IVA. Como resultado de esta decisión, las cerveceras compensarían el aumento en el pago del IVA, con una disminución del pago del impuesto al consumo de los territorios.

De mantenerse esta problemática, los efectos negativos sobre el recaudo impactarían los compromisos de cofinanciación para el aseguramiento en salud de la población del régimen subsidiado, la ejecución de proyectos de educación, agua y saneamiento básico, e infraestructura vial, además de afectar el cumplimiento de las entidades territoriales en los indicadores de disciplina fiscal de la Ley 617 del año 2000.